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DÍA 7. APERTURA DE CADERA

 

ॐ Día 7: APERTURA DE CADERA.

 

Como ya hemos mencionado anteriormente, la cadera es la articulación coxofemoral: la articulación que une la pierna (el fémur) a la pelvis. Esta es una zona con muy mala vascularización y en la que a menudo la falta de elasticidad es evidente.

 

Es importante tener una buena apertura y flexibilidad de la articulación sobre todo de cara a la práctica meditativa, en la que pretendemos mantener la postura de meditación (sentado sobre un cojín de meditación, con las piernas cruzadas y la espalda bien alineada), la mayor parte de tiempo que nuestra mente y nuestro cuerpo sean capaces.

 

La cadera es una articulación de tipo enartrosis o esférica, es decir, que permite la movilidad en todos los planos del movimiento: nos permite la flexión y extensión de cadera, la abducción (hacia fuera) y la aducción (hacia dentro, por delante de la otra pierna) de la pierna. Lo que implica esto, es que los distintos músculos que insertan en esta zona, tienen una disposición determinada en función del movimiento que deban realizar.

 

Conocer anatómicamente una zona determinada de nuestro cuerpo es importante, ya que cuando queremos estirar o trabajar esa zona, tendremos que atender a ello para obtener el resultado esperado de nuestro trabajo.

 

Buen día y feliz práctica.

 

Om Shanti

 

ॐ Día 7: Práctica

 

APERTURA DE CADERA.

 

Nos tumbamos en supino con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies en apoyo. Colocamos las manos con los dedos entrelazados en la parte superior de nuestra cabeza. Los codos apoyados en el suelo si nos llegan, sino donde lleguemos, siempre que no nos duela, ni nos moleste.

 

1- Inspirando dejamos caer las rodillas, cada una hacia su lado, juntado las plantas de los pies. Las rodillas quedan en la postura de la mariposa (Supta Badha Konasana, postura del zapatero en supino).

 

Nos mantenemos en esta posición respirando, sintiendo la apertura de las caderas. Si nos hace falta, podemos colocar cojines debajo de las rodillas, para que estas estén acomodadas y no en el aire. Es importante que estemos cómodos en la postura.

 

2- Inspirando, en la misma posición, hacemos fuerza con las rodillas, como si quisiéramos llegar con ellas al suelo.

 

Espirando relajamos.

 

* Ten cuidado con la columna lumbar al realizar este ejercicio, si sientes que se tensa o notas alguna molestia, no lo realices o dosifica la intensidad del esfuerzo. ESCUCHA A TU CUERPO.

 

3- En la misma posición, vamos llevando una rodilla más hacia el suelo, a la vez que llevamos la otra hacia la vertical, balanceándonos sobre la pelvis. Vamos después con la rodilla verticalizada hacia el suelo y con la que estaba en el suelo subimos a la vertical. Nos mecemos en este movimiento, sintiendo el masaje que recibe nuestra pelvis durante su realización.

 

Buen día y feliz práctica.

 

Sat Nam