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Día 3: CINTURA ESCAPULAR

 

ॐ Día 3: CINTURA ESCAPULAR

 

La cintura escapular es un anillo formado por las escapulas atrás, las clavículas adelante y el esternón adelante entre las clavículas. Gracias a ella los brazos se unen al cuerpo.

 

Son muchos los músculos implicados en ella y varias las articulaciones. Por lo que será importante tener una buena movilidad, elasticidad y flexibilidad de estas estructuras para poder realizar las distintas asanas de una sesión de yoga.

 

Una buena movilidad de la cintura escapular nos va a ayudar a que respiración sea más eficiente, del mismo modo que va a facilitar los movimientos de la columna vertebral.

 

En el siguiente post explicamos un ejercicio para ayudar a movilizar la cintura escapular.

 

Es posible que si tienes suficiente elasticidad en esta zona, te cueste llegar con el brazo atrás, llega hasta donde puedas, no fuerces nunca el movimiento.

 

Y si en algún momento sientes dolor o molestia no hagas el ejercicio.

 

Si solo sientes el estiramiento típico del músculo, pero este no te deja disfrutar del ejercicio mueve el brazo hasta el punto en el que no te moleste y haz en ese punto el ejercicio.

 

Si tienes cualquier duda, no dudes en preguntar. Si podemos te ayudaremos

 

Buen día y feliz práctica.

 

Om Shanti

 

 

 

ॐ Día 3: Práctica

 

CINTURA ESCAPULAR

 

Nos tumbamos en supino (boca arriba), flexionamos las rodilla y apoyamos las plantas de los pies en el suelo. El brazo izquierdo estirado a lo largo del cuerpo, relajado con la palma de la mano hacia arriba. El brazo derecho pegado al costado del cuerpo con la palma de la mano mirando hacia el cuerpo.

 

Inspirando estiramos del brazo hacia abajo ligeramente, la cabeza sigue en su sitio. Como si quisiéramos llegar con los dedos de la mano al pie.

 

Espirando dejamos de estirar volviendo a la posición inicial.

 

Lentamente y con conciencia repetimos varias veces este movimiento. Prestando atención al movimiento, sincronizado con la respiración.

 

‚ Elevamos ahora el brazo derecho hasta la vertical (formando un ángulo recto con respecto al suelo y a nuestro cuerpo). La palma de la mano mira hacia dentro.

 

Inspirando estiramos el brazo hacia arriba como si quisiéramos llegar con los dedos al techo. La escapula se separa ligeramente del suelo.

 

Espirando relajamos el estiramiento y la escapula vuelve a apoyarse en el suelo.

 

Con conciencia del movimiento sincronizado con la respiración, repetimos varias veces.

 

ƒ Bajamos el brazo ahora hacia atrás, estirado junto a la cabeza, la palma de la mano mira hacia dentro. Si en esta posición nos tira demasiado, abriremos el brazo en “V” (hacia la derecha) hasta que sintamos que podemos realizar el ejercicio. Y si aun así nos sigue molestando, no lo realizamos.

 

Inspirando estiramos ligeramente del brazo hacia atrás, como si quisiéramos alejarlo del cuerpo.

 

Espirando relajamos el estiramiento volviendo a la posición inicial.

 

Repetimos el ejercicio lentamente con conciencia varias veces.

 

Cuando terminemos, volvemos con el brazo al lado del cuerpo, relajado, estiramos las piernas en el suelo y prestamos atención a la diferencias que pueda haber entre el hombro derecho y el izquierdo.

 

Cuando me sienta preparada, flexiono las rodillas, apoyo las plantas de los pies en el suelo y realizo todo el ejercicio con el brazo izquierdo.

 

Puedes quedarte escuchando tu cuerpo y las sensaciones que despierta el ejercicio en tu cuerpo todo el tiempo que quieras.

 

Buen día y feliz práctica.

 

Sat Nam